Diversas estrategias para un personal diverso

Por: Diana Raad

El beneficio de contar con un recurso humano diverso en una compañía es la oportunidad para ser más competitiva, innovadora y flexible. Las organizaciones usualmente asignan este proceso al área de Recursos Humanos, quién es la responsable de crear un sistema capaz de atraer, desarrollar y motivar una fuerza de trabajo heterogénea.

Para muchas compañías, las estrategias de Recursos Humanos se encuentran alineadas de acuerdo con lo que se quiere lograr. Sin embargo, en la medida en que el negocio evoluciona en términos de la demanda del entorno, las estrategias para gestionar una población diversa también deben actualizarse.

El mejor método para averiguar si un proceso o estrategia está realmente funcionando es a través de la medición. Esto indica, que los empleadores deben verificar la información y la data de aquellos procesos de Recursos Humanos que se encuentren apoyando la estrategia de diversidad.

Por ejemplo, si una parte de la estrategia de diversidad es crear un plan de beneficios dirigido a solventar las preferencias individuales, pero los empleados actuales no se encuentran motivados por los incentivos ofrecidos, es importante revisar la causa del problema. Tal vez, la compañía se encuentra experimentando cambios demográficos en su personal, tales como la incursión de nuevas generaciones en la compañía o la jubilación de antiguos empleados. También, puede haber un incremento o descenso en el número de grupos minoritarios representados en la fuerza de trabajo. Esto, nos lleva a la conclusión de que la única manera de descubrir si estos supuestos son ciertos o no, es a través de la investigación, pues ésta proveerá números que apoyen o refuten las hipótesis, así la organización tomará decisiones basadas en datos y hechos y no en vagas especulaciones.

Recursos Humanos también debe tener presente que la nueva estrategia de diversidad debe estar patrocinada por la gerencia. La participación del equipo directivo es indispensable para incorporar las practicas requeridas en la cultura organizacional de la compañía. Sin su respaldo, el personal no tendrá un modelo que refuerce los comportamientos deseados. Por consiguiente, al diseñar una estrategia de diversidad, es importante escuchar al equipo directivo, involucrarlos desde el principio en el proceso y estar alineados con sus planes estratégicos.

Por último, pero no menos importante, la comunicación, promoción y entrenamiento son esenciales en la implementación de una nueva estrategia de diversidad. Mantener a los empleados informados sobre cambios en las políticas y prácticas, aclarará cómo deben comportarse en una compañía que promociona la inclusión y la diversidad. Igualmente, a través de la comunicación los empleados entenderán cómo deben gestionar diferencias y sobrellevar conflictos en equipos de trabajo con características diferentes.

En general, la implementación de una nueva estrategia de diversidad no es diferente de cualquier otro proceso de gestión de cambio. Sin embargo, su éxito se basa en su flexibilidad y la capacidad de una compañía en incorporar diversas estrategias para un personal diverso.

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